7 Consejos para que una hidrolimpiadora dure más

La hidrolimpiadora, como cualquier otro objeto, tiene una vida útil. Es decir, un tiempo en el que funciona correctamente. La duración media está entre los 3 y 5 años, siempre que se respete el tiempo y la frecuencia de uso y se le da un buen mantenimiento.

De todas formas,  este valor es relativo ya que influyen otros factores como la calidad de los materiales o el tipo de bomba que tiene la limpiadora a presión. Aun así, conseguir que una hidrolimpiadora dure bastante tiempo es relativamente fácil si sigues estos 7 consejos. 

1. No te pases usándola 

Respetar el tiempo de uso y el nivel de exigencia de cada hidrolimpiadora es primordial. Si sobrepasas el tiempo recomendado de uso continuado, el motor podría sobrecalentarse e, incluso, quemarse.

Además, también se podrían estropear algunos componentes como conexiones o juntas y causar serios problemas como fugas de agua o pérdida de presión. 

Por dar referencia, una hidrolimpiadora de 1400 W de potencia y 110 bares de presión con bomba de plástico puede trabajar unos 20 minutos seguidos, 1-2 días a la semana. Sin embargo, una como la Karcher K7 (3000 W, 180 bares y bomba de aluminio), puede trabajar unos 60 minutos de forma continua, 2-3 días a la semana. 

Vamos, que hasta las mejores hidrolimpiadoras, las de marca más reconocida, pueden durar menos de lo previsto si no se les da un buen uso. 

2. Agua caliente, con moderación 

La mayoría de limpiadoras a presión admiten agua caliente hasta los 40-50°C. Aun así, no se recomienda limpiar con frecuencia con agua a dicha temperatura. Especialmente si la bomba es de plástico ya que, con el tiempo, el material puede agrietarse y perder sus propiedades.

Además, limpiar frecuentemente con agua caliente, también podría hacer que algunas juntas y collarines se estropeasen antes, lo que obligaría a cambiarlos más a menudo.

3. Enciende bien la hidrolimpiadora

Encender bien la máquina es fundamental si no queremos estropearla. Para ello, primero hay que conectar la pistola a la hidrolimpiadora y, luego, acoplar la lanza. Después, hay que conectar la manguera de agua al grifo y abrirlo y enchufar la máquina a la red eléctrica. Por último, con la limpiadora apagada, hay que presionar el gatillo durante 1 minuto. Una vez salga algo de agua, hay que soltar el gatillo y encender la máquina.

4. Comprueba si hay fugas

Una vez hayas encendido la hidrolavadora, y antes de que comiences a limpiar, comprueba que no haya fugas.

Lo primero es chequear tanto la manguera que conecta el grifo con la máquina como la manguera de alta presión que conecta la hidrolimpiadora con la pistola. También comprueba que la máquina no echa agua por debajo ya que, si lo hiciera, podría significar que hay alguna pieza rota o de que las juntas están desgastadas.

Si hay alguna fuga, habrá una pérdida de presión bastante importante, así que el agua saldrá con menos presión y no tendrá la misma capacidad para eliminar la suciedad adherida.

5. Termina de limpiar bien 

La mayoría de hidrolavadoras domésticas cuentan con la función de “auto stop” que para el motor cuando se deja de presionar el gatillo de la pistola. Aun así, la bomba mantiene agua presurizada en su interior.

Por eso, cuando termines de limpiar, debes sacar esa agua presurizada. De no hacerlo, la bomba estaría reteniendo una alta presión hasta la próxima vez que utilizases la limpiadora a presión y podría causar importantes daños en la válvula de sobrepresión.

Para sacarla, simplemente tienes que desenchufar la hidrolimpiadora, cerrar el grifo y presionar el gatillo de la pistola hasta que ya no salga agua.

6. Limpia el filtro de la entrada de agua

Casi todas las hidrolimpiadoras cuentan con un filtro, una pequeña pieza tubular blanca se encuentra en el interior de la entrada donde se acopla el conector rápido de la manguera de jardín con la hidrolavadora.

Este filtro tiene la función de retener las pequeñas impurezas del agua para evitar que pasen a la máquina. En caso contrario, con el paso del tiempo, la podría estropear. Por eso, es importante limpiar el filtro de entrada de agua al terminar de limpiar. 

Para limpiarlo, solo hay que enjuagarlo bajo el agua y quitar la suciedad retenida con ayuda de un cepillo pequeño.

7. Descalcifica la hidrolimpiadora

Con el paso del tiempo, y por efecto de la cal contenida en el agua, las limpiadoras a presión suelen calcificarse.

¿Y qué significa eso? Pues que la cal se sedimenta en los conductos internos de algunas partes del aparato como, por ejemplo, en la bomba, la pistola, las lanzas o las boquillas. Esto puede provocar desde pérdidas de caudal y/o presión hasta la obstrucción del circuito en algún punto por el cual fluye el agua.

Por eso, es necesario descalcificar la hidrolimpiadora al menos una vez al año. Lo puedes hacer bien desarmando parte del sistema mecánico o bien haciendo circular un producto anticalcáreo por la máquina.

Y hasta aquí los 7 consejos. Aplicándolos y respetando el tiempo de uso, cualquier limpiadora a presión debería durar bastante tiempo.

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